Un mundo místico

Un viaje por mis Jeroglíficos.

No se cuando comenzó, cuando quisieron salir a la luz. Lo cierto es que desde que aparecieron me fueron cautivando, llamando, como si me pidieran, haz que vivamos, tenemos mucho que contar.

Y se fueron convirtiendo en historias,  o cuentos fantásticos, que sólo se podían entender o leer con el espíritu, no con la razón.


Serie “Jeroglíficos” 1990


He descubierto, (estoy convencida), de que Dios les habló a todas las civilizaciones de la antigüedad como ellos podían entender. A través de símbolos y mitos. El mensaje es el mismo.

Los griegos consideraban los jeroglíficos como una” palabra grabada”, o bien como un grabado de lo sagrado.

Los egipcios designaban su propia lengua con dos signos, un bastón, y una bandera ondeada al viento. Estos signos anuncian la presencia de la divinidad.

Para el egipcio de la antigüedad, un jeroglífico es a la vez un “bastón de Dios”, sobre el que pueden apoyarse en los momentos difíciles de la vida.

Y una “Palabra de Dios” que hay que  saber estudiar.


Serie “Jeroglíficos en Silencio” 2000


No puedo expresar con palabras mis sentimientos, pero sí  por medio de las formas, los colores, las proporciones, las líneas, y sus ritmos…Es como si descifrara mi universo por medio de símbolos de mi subconsciente.

Cuando termino un dibujo o una pintura, ya no me siento la creadora, sino que paso a ser la espectadora de ese idioma.

Sólo comprensible, con el espíritu que le dio origen.

El mundo del espíritu es al mundo de la carne, lo que la luz y el calor de la llama son el combustible que los hace sensibles.

El espíritu es el soplo de Dios.


Serie “Papiros”


El cuerpo es el vehículo que lo manifiesta.

La calidad de uno es ser tangible y perecedero. Es el medio.

La calidad del otro es intangible y eterna. Es el fin.

La naturaleza de Dios es la naturaleza de espíritu, es el origen.

La naturaleza del cuerpo es la naturaleza del barro que le dio forma. Uno se desintegra y perece; el otro es indiviso e inmortal.


Serie ” Jeroglíficos en Bajorrelieve”


Para mi los jeroglíficos anulan el tiempo, son signos que permanecen al margen de las modas, inmutables, anclados en una apacible eternidad.

Y mis Jeroglíficos son mi otra forma de orar, hablar con mi Dios, a quien Amo y me siento amada por él desde que tengo uso de razón.

“Seguramente es el Arte uno de los más puros y elevados elementos de la felicidad humana, pues embellece la vida y educa los sentidos por medio de la mente y la mente por medio de los sentidos. La belleza es una fuerza refinadora, realzarte y salvadora. El amor a lo bello denota superioridad mental, y quien lo siente se eleva desde el sentimiento vulgar de la vida al más refinado idealismo donde vislumbra a Dios.”


Serie “Papiros en papel y acrílico”


“El arte creador que el alma tiene la suerte de alojar, no se identifica con aquel arte que por esencia es Dios, sino que es solamente una comunicación y una participación del mismo.

Por eso el arista, cuanto más consciente de su don, tanto más se siente movido a mirar hacia “si mismo” y hacia toda la creación, con ojos capaces de contemplar y aprender, elevando a DIOS su himno de alabanza.

Solo así puede contemplarse a sí mismo, su propia vocación y su misión…”

Juan Pablo II, (carta a los artistas 1999)                                                                                                         


“Códice IV” , Escrituras Místicas.